El pasado jueves llegamos a San Juan La Laguna. Como ha cambiado este pueblo. Se han arreglado algunas calles, se han saneado algunos caminos, han colocado bancos para sentarse (y con sombrita), se ha dado un lavado de cara a las casa y hasta se han colocado papeleras.
Nada más llegar al comedor, hemos dejado los trastos, saludado a Juan y Andrea y hemos ido a dar una vuelta por el nuevo San Juan.
Hemos llegado hasta las casas que con gran esfuerzo se inauguraron el pasado 15 de agosto de 2008 y nos ha emocionado ver que la Colonia del Carmen, aquellas casas con el número pintado sobre la puerta, es hoy un precioso espacio donde hay vida. Los niños y niñas juegan con tranquilidad, en las entradas de las casas crecen rosales, árboles frutales y milpa y los vecinos se sientan en el umbral a la sombra.
Pronto ha corrido la voz de que los voluntarios habían llegado y ha empezado a desfilar gente a saludar o a intentar hablar con Paquita. Se acaba el día y es hora de descansar.
El viernes no ha empezado más tranquilo. Antes de las 10:00 de la mañana nos habíamos reunido con varias personas entre ellas una representación de la aldea de Pasajquim, una remota comunidad de indígenas Quichés con graves problemas de pobreza.
Durante la mañana hemos tomado contacto con las escuelas y hospitales en los que vamos a trabajar estos días y por la tarde hemos empezado a preparar las actividades de las tardes : alfabetización para mujeres (una mujer nos ha pedido si le podemos enseñar algo de inglés), clases particulares a chicos con dificultades, un curso de fotografía en la biblioteca pública o colaborar con la maestra de refuerzo que viene por las tardes, Leydi Paola, al comedor a ayudar a los niños con sus deberes.
El sábado fue un bonito día pues submos a la aldea de Pasajquim. Tan sólo la separan de San Juan 22 km pero se requiere 90 minutos de coche para llegar. En esta aldea nos esperaba una representación de la comunidad para reunirnos con ella : dos peticiones sobre la mesa.
* Máquinas de coser y formación en costura. Nos hemos comprometido a financiar 10 máquinas de coser (que ya están en camino) y la formación a las mujeres que lo deseen en costura para que puedan elaborar sus bordados y piezas de ropa y puedan venderla en los mercados cercanos (cercanos es un decir…)
* Granja. Ya se conoce la ubicación donde se podría instalar la granja. Hablamos de que se va a seguir trabajando en este proyecto y con ese cometido vamos a volver a España : buscar financiación.
Y aquí seguimos trabajando. Mañana empieza la semana con la llegada del contenedor y su descarga. En breve publicaremos más información.
Saludos












